lunes, 2 de abril de 2012

7. Mil secretos

Baje sin lamentos de ninguna manera hacia la calle y descubrí el suelo mojado y vacio como si los ángeles tumbados en una nube de algodón lloraran tu ida por mí, y las oportunidades de verte disminuyeron y llegaron a ser bajo mínimas en esta ciudad que nos aprisiona y el amor que nos condena, la voz que suena llora, por símbolos de tu indiferencia, no pretendo ponerte triste tampoco lo conseguiría, por que verte triste a ti es demostrar el final de mis días.
-Marcos, no seas tan exagerado, yo no soy para tanto. Dijo mirándome a los ojos y no sé quien es la tonta o el tonto, si yo por no tener a mano el atrevimiento o ella por no darse cuenta de lo que siento.

Rómpeme la calma si sueño porque sin ti el paraíso son pesadillas que no terminan en un solo sollozo mientras despierto, no sé, aquí desnudo mi alma y mi texto, desnudo mis sentimientos para que sepas quien soy.
Cariño no soy perfecto créeme que lo siento, pero asegúrate de quererlo, porque un amor del bueno como quiero no me corresponde nunca en mi cuento y si quieres que sea cierto y si me quieres, no lo digas ni preguntes “¿Por qué haces esto?” porque sin saber ya sabes la respuesta, la respuesta y escribí saber que me gusta por eso quizás no le veas mucho mérito, pero no solo escribo en mi piel y en papeles ocupados simulando que es tu piel, no, también escribo tus bellezas, ¿Por qué? Porque quise y cabizbajo de nuevo bajé a esa calle y lloviendo me mojé para no recordarte, y ahora preciosa ¿Qué? No lo entiendo, pero lo asumo, ahora sigo… y sigo sin seguir porque no avanzo, sigo sin ti aunque me unan tus lazos, vivo sin vivir por que no estás entre mis brazos...

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