sábado, 23 de febrero de 2013

De las palomas.

Y mientras mi mente despertaba de otro lapsus de recuerdos insaciables, acompañados siempre de una sonrisilla entre dientes, vi que mis compañeros y yo estabamos inundados de nostalgia, melancolia, con una lazada a nuestro estómago tan grande que las lágrimas no se querian derramar, no era por vergüenza, ni por capricho era la necesidad de desahogarnos y que nuestro cuerpo quedase bloqueado, menudo mazazo, solemnemente me hubiera encantado traer a mi pequeña cuando la tuviera, si es que la tengo y venir aqui a demostrar que yo me lo iba a pasar mejor que ella charlando con mis amigos en el mismo banco donde unos quince años atrás nos juntábamos y mirar aquello de lo que nos sentimos orgullosos, enseñando nuestras reglas y que crearan las suyas, me da tanta pena, que involuntariamente, me vibra la barbilla, símbolo claro del llanto, pero no me llueven los ojos, quiero que amanezca y que vuelva, sé que es imposible y que ya antes de luchar la guerra está perdida, pero lo harìa no es por el lugar si no lo que representa y la impotencia que da no haberte puesto enfrente de esa valla cerrando el acceso, por algo que aún queremos, lo sé, más que desahogo con este texto estoy clavando un poquito más el puñal de la nostalgia, solo pienso que muchos se han ido y queda un grupo escueto, siempre nobles, y representan un pedazo de ese parque, lo más duro es que mi pequeña no lo va a poder disftutar como lo disfruté yo, queriendolo como mi segunda casa y con mi familia sin el "López". De ahora y desde los catorce años soy de las "Palomas" y ese título lo llevo con orgullo grabado en mis ideales, mis maneras de pensar, mi idioma, casi en el genoma, siempre seré de las palomas.

domingo, 17 de febrero de 2013

Gallardia.

Y me cargué de valor y salí de debajo de la mesa, recogí mis cuadernos, donde el tiempo no pasaba y me decidí a luchar con todas mis armas, con todas mis fuerzas, ya me cansé de esperar al tren que me llevara lejos o de romper hojas de papel sin mediar palabra, hoy aprendí que luchar no es malo si lo haces por tus hermanos, o por tí, princesa, ya me mencionaron "No salgas fuera, pues los cobardes viven" y ¿Qué más da respirar si vives de engaños? Mis palabras no se las lleva el viento, solo las transportan, no pienso vivir un segundo más con esta agonia, la agonia del cobarde que cada segundo se defrauda, la agonia del amante que sus besos guarda.
Vinieron corriendo diciendome, "No salgas" y ¿Para que quedarme? Si ya no vivo de esperanzas, podrán atacarme con la furia innata del guerrero sin balada, sin el honor de no avalar sus llagas, solo digo, "Desenvaina" porque tu espada puede liberar mi alma, hacer perecer a mi cuerpo, pero jamás, jamás matar a mis palabras.
No soy valiente te lo juro, soy más cobarde que las miradas del tímido o la mentira en el horizonte, si mis letras rompen, lo que queda en el alma, salí a defenderte con mil remiendos a la espalda, este poeta ajado esta cansado de buscarte o de que me mires a distancia, lucharé, lo juro, hasta que pierda de vista mi vida, hasta que la herida esté incurable, hasta que viva tus ligas sin tocar tus piernas, estoy muerto en vida si no lucho por tí, princesa, mi capa esta rasgada y tú estás lejos, aqui acabé con los ojos medio abiertos, sin tu fragancia y sin tu cuerpo, adiós amada mia, adiós a nuestro cuento, no olvides que aún siendo cobarde te defendí sin miedos, con mis trocitos de tracitos y mis relatos del recuerdo.

viernes, 15 de febrero de 2013

Llorar en vidrio

Borracho de lambrusco, vino rosado, espumoso, italiano, suave y peleón como tus besos o tus recuerdos, ¡Ay! Mi diosa en vida, poesia con grados, ginebra con tu sangre y ron dominicano, mi alma armada, con tu calma sin reparos, te recordaré, te fuí infiel sin tus actos, dame una vida mas fácil, perdona si ébrio soy demasiado egocéntrico, pero hablo de ti y tus heridas, las siento yo, más bonita no quiero que seas, si voy amandote con ofrendas, con tu frio adios.