Yo dormido, acurrucado y en un libro apoyado, ha saltado los sueños al lienzo, tal y como pienso, los arañazos de mi encuentro, tras mi cuento quedan callados, travestido el futuro, vestido, disfrazado de presente, gracilmente va apagando los deseos de esta llama, de este impacto y como poco caminando va entre bosques y árboles de lado. Salí del sueño y sin dueño mi consciencia va volando, volando y cayendo como lluvia en tus labios, como un aguacero por dentro de tu abrigo, como una viva vista del testigo que me vio darte un abrazo.
- ¿Quién está llamando? Que no sabe que es de madrugada, ¿Quién está susurrando los tabiques esperando a la mañana?- Dije echando una mirada y con la cara de dormido, hágome gestos divertidos de camino hacia la cama. Aún derrepente un ruido y sobresalta el alma como con un capricho de no dejar marca y escapar de casa.
-Pero no puedo, estoy sumido en una percepción de cansancio, imponente como un golpe de algun brazo e invisible como un fantasma volando raso, otra vez callose con un silbido desgarrado y como podras imaginar, no se que ha pasado, asustado voy por el pasillo, arrastrando el paso como si fuera un cepillo para limpiar el asfalto.- Dije y tal como dije me caigo por pisar el edredón que encima de la mano voy llevando, otro ruido de crujidos cerca del suelo ha venido y ha llamado, como réplica un silbido de animal asalvajado y un escalofrio recorrio mi existencia aferrado a mi edredón de plumas de pato y maniatado con algo de terror por no saber quien me está mirando. Hinqué la rodilla derecha en el suelo de mármol, me incorporé de nuevo y tras un golpe de valor y desenfreno, dudas, es más, sin ninguna gana y para ver quien era me acerqué a la ventana y cuando miré por el vidrio transparente, allí no había nada, solo se escuchó otro llanto intenso y al abrir el cristal en aquella madrugada de oscuridad de aquel frio invierno, otro silbido salvaje, otro arañazo inquieto, miré y no habia nadie, solo un vendaval de aire, un montón de viento, ese era el que silbaba el que me mantenia despierto tan solo el maldito viento.
lunes, 10 de febrero de 2014
El viento
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