No encuentro mi sentido, miro al suelo y no suelo lanzar anzuelos a tu pelo sin quererlo, no empiezo con mi incertidumbre, no hablo, no sueño, mas sin sueño callo, callé cariño alado, ya no cuento mis heridas, estoy muerto sin salida y salgo muerto y sin vida, te busco siempre, quiero tomar tu cuerpo como ninguna, quiero tomar tus besos con gula, quiero asomar mi cara, mas mi alma está desnuda, no olvides que fuí el diferente y no robé besos de tu boca si no me los regalaste, tus abrazos me los guardo y los recuerdo con lucidez sencilla, estoy llorando con mis heridas, el sentimiento en el hueso, listo para escribir recuerdos nuevos contigo niña.
domingo, 28 de abril de 2013
jueves, 11 de abril de 2013
Persiguiendo a Elvira.
Ella hablando con la boca llena, se notaba un toque rojo en sus dientes del carmín que hacian lucir sus labios.
Lógico era una patosa pero inexorablemente era mi patosa, mi payasa, la que daba oscuridad a mis dias con sus ingles y alumbraban mis noches con los besos en su portal.
Me estaba diciendo no sé que de un color dorado, mas me miraba sabiendo que no la estaba escuchando pues sus ojos castaños me habian secuestrado de nuevo, puso su cara de forzar el enfado, yo saqué la pluma plateada del bolsillo del vaquero y le escribí en una servilleta trazando lentamente:
"No te escucho por no escucharte pero es que tus palabras son de ti lo que menos me dicen."
Puso su cara de aguantarse la sonrisa cómplice y sorbio de la pajita del vaso de cartón, apuró la comida en cinco o seis bocados y me miró sin mediar palabra, sacó una botella de rón de su mochila y una manta celeste claro, arrastró la pluma por la mesa hasta apropiarsela en su mano diestra y escribió en otra servilleta: "Si mis palabras no te hablan solo podemos hablar con caricias y saliva además quiero que me recites poemas."
Pagué en pocos minutos y salimos del establecimiento, ella con su mirada de pasión me señaló la playa y echó a correr, yo fui trás ella, persiguiendo la luna, esa noche era nuestra.
lunes, 8 de abril de 2013
Ahora ¿Qué?
Con lápices de cera, dibujó en la pared donde el vino de cartón era su único compañero, no importan las palabras que sus manos pintasen, daba tragos aleatoriamente, huia del agobio del rencor humano, arremetia con la fuerza de un empujón de viento huracanado hacia sus manos y caia al suelo, no podia escapar de la calle, junto sus bártulos, sus baratijas encontradas entre contenedores, sus ceras de colores cálidos, se armo de valor y se levantó dispuesto a cambiarlo todo, ella fue su perdición, la pasión le traicionó.
-¿Quien derramó la ilusión preciosa? Ya no me siento como un niño, ahora miro al suelo por las palabras expiradas de sus labios, el vapor donde vivo, dame el calor de tu aliento, no pongas como ejemplo al vagabundo que llora en tinta, ¿Quién eres, amada? ¿Qué pretendes? No tiene notoriedad la vida que me regalaste y robaste como una burda ladrona y vuelves con las sonrisas.- Me dice.
-No quiero hacerte daño amor,- con la risa tan cruel y misójina, con otro cogida del brazo,
Nisiquiera me huelo lo que pretende si me quiere lanzar la bomba atómica del desdén y la excitación cortada con excusas, no quiero que me des estímulos falsos, ya no eras tú, la que me amaba tras la pared donde pintaba y la tiza se desvanecia como el tiempo y el resto de polvo que se dejarón eran los putos recuerdos, princesa.
Adelante, hiéreme y sal de mi vida, háblame de lejos, rompe lo que me queda, después corre y bésale de nuevo, mis llagas están a flor de piel, y tu miel esta degustada por otro pardo, voy mirando abajo y no lloro por llorar si no por lo que traigo, te ame y te amo, márchome si mi alma esta de luto, al mirar tus marrones ojos, mirando otros luceros sin aniridia y me fui sin mediar palabra.
domingo, 7 de abril de 2013
Ya no escribo.
Hace mucho que no escribo mas mi espíritu fiero del poeta tiene nostalgia, bueno, nostalgia y morriña, tiene sueño, ese sueño que te ofrece el licor, fantasia, voy a intentarlo de nuevo.
Desde que me intento llevar bien con cualquier individuo las palabras ya no fluyen y el estanque de silabas se ha convertido en un charco seco cuya madre lluvia que lo realizó olvidó sus pasos, eso ¿Qué quiere decirme? ¿Quizás...? No, eso es imposible. Mis heridas no están curadas y mi armadura de caparazón es fuerte, pero aún asi traspasable, pues la única espada que me vence son tus palabras, mis llagas no estan olvidadas, mis lágrimas cansadas de correr un maratón a la semana, mi vida con grapas para olvidar tu olvido y tu miradas cómplices, tus caricias en la espalda. No puedo estar ahi para siempre, moriré como una alimaña, tu marchando rápido por tu senda y yo refugiándome en porcelana, soy muy dulce, pero ¿Qué necesitas que te diga? Me voy, prefiero no mirarte, te amo.