Pulsa el botón del silencio al leerme, olvida los intentos al buscarme, no me llamo como digo y no escribo de la nada al callarme. Estallo como cualquier persona, arremeto contra otras si mi nota está en derrota y como un ente volador voy por tu cuerpo, alado me hallo con la comisura de tus labios y la deriva de tus manos. Soy humano al descubrir mis huesos con el tácito transito de la noche. Amanezco sin tu acierto y abarco tus retablos como si se tratase de mis lienzos. Tu retrato me acompaña y se va esfumando lisojeramente con el viento ágil, como el cuerpo inerte, van lloviendo sobre la madera de este tronco de piel caduca en otoño. Me desnudo como tú lo hacías en mis aposentos y como un niño me tapaba los ojos abriendo los dedos para disimuladamente ver tu alma aderezada con tu cuerpo. Arrodillado con las alas al vuelo y los escritos de un arcángel de lanza y sueños, blanco como el aire, inmortal como el tiempo, esos son tus lazos de amor, las praderas que nos unen en un instante eterno.
martes, 25 de noviembre de 2014
martes, 11 de noviembre de 2014
10. Noche
Algunas voces me llaman de madrugada. El acierto de los debiles. Amaneceres aparecen postrados en la lápida del ayer. Hoy ennegrecidos por las llamas de su propia vida, se van despidiendo.
- Dos besos- Me dijo y le planté uno en la cara y otro en el labio superior. - Sin preguntas. - Contesté al darme la vuelta y ella hizo lo mismo, trayéndome así, de nuevo la noche, sacrificando sus horas. Amanecí de nuevo sin ella, siempre que me rodeaba con sus manos heladas cual noviembre, desaparecía por el este.
¿Cuántas madrugadas intenté enfrascarla en un bote de cristal o cualquier caja de cartón? Pero se escapa sin remedio. La noche.
lunes, 13 de octubre de 2014
8. Antes de que este muerto
Recién despierto me hallo como un ascua desenfrenada, media dormida, media animada y como un águila abría las alas ¿Qué sumo daño podrían crearme las promesas de tu boca? O ¿Qué colchón vendrá a salvarme cuando caiga sin la ropa? ¿Qué me protegerá si al desarmarme estoy bien muerto por tí, toda? Y como un ángel vuelo desde tus rocas y surco los cielos de tu pelo para morir mirando tu cara tan hermosa... que te amo mi preciosa, cuanto màs lo digo, más lo creo y como antes me salvaste de una caida, la caida a un mundo que aún no anhelo, y me muero por tomarte de la mano y con mis alas llevarte en vuelo, que sea inolvidable antes de que esté muerto.
jueves, 27 de marzo de 2014
Miedo a tus palabras de negacion
-Yo, esta noche, no voy a intentar nada contigo, no pretendo que tras conocernos de tantísimo tiempo, sea un sexo pasajero de una noche de verano, punto, no pretendo tan solo recrearme en tu cuerpo, aunque te ame con toda la pasión que llevo dentro, estoy tan bloqueado al amarte que ni siquiera puedo continuar hablando, ¡Ay! Que ignorante fuí y que cobarde, quizás por eso ni nos miramos, no puedo seguir aqui, encerrado en la libertad que implica no tenerte, no puedo continuar caminando con paso firme y quererte, muchos se fueron de mi lado, ¿Por qué tú también? No lo comprendo, puede ser que sea verdad que cuando se te va alguien que amas lo valoras más pero y ¿Si lo amabas antes y no puedes decirle nada? Me dicen que solo hago relatos de amor, es lo que siento, no puedo imaginarme la vida sin ella, no puedo imaginarme la vida que estoy viviendo, ella se fue por los rios brabucones, por la pasión y yo aqui solo, con el corazon que se me sale por los dedos cada vez que le escribo, estoy manchando lineas con sangre, estoy intentando curarme, pero no puedo, sin ti no puedo y me hierve la sangre, por la desesperación que hace el no tenerte.- Dijo, mientras te buscaba por la ciudad deseando no encontrarte. Del amor que le animaba y miedo de tus palabras de negación.
¿Seré?
Una mañana de invierno, el calor no acompañaba a la luz,.
Alza la mirada, ¿Habrá mejor compañera que la esperanza en esta balada? Y ¿Seré el de siempre tras las reglas que me persiguen por la ciudad congelada? Tras la alegria que sofocan mis llamas, tras la energia que rompe en llanto de lágrimas edulcoradas, suerte que te tengo y voy sin nada, fíjate, que estoy volando, ¿Será la pasión la mayor de las fuerzas en tiempos de tristezas? ¿Será que no seré el viento, amor mio no seré el viento que te despeina? Será que seré la oscuridad que te protege de no gastar tu luz interna, será que vuelas como las aves, será que tienes mis claves, ¿Será el amor el auténtico manuscrito que no pude descifrar si la verdad no sale? O ¿Es que no valgo nada y por equivocación caí en tus brazos suaves? ¿Será tus sonrisas la única fuerza que me pare? Será, será, ¿Qué será? Dímelo, dime que seré, si seré la sed de tenerte, seré el frio invierno que te arrope al aparecerme, seré el motivo de tu suerte, ¿Que seré? Será la ilusión la ganas de saltar de este ser inerte, lo tengo claro, si tenerte, es tener la bandera de la alegria de frente, alza la mirada calma y rompe el fuego con un frenesí de amor, pasión y alegria acumuladas, salta, corre, camina por mi espalda, que si vas conmigo lo literal te acompaña y si me abrazas para siempre será todo el campo verde, si me arrancas mis penas por fin, todos tus inviernos serán abril, todos tus infiernos serán añil, tus intentos de vivir junto a mi, ilusión, ¿Seré el que soy sin ser un lastre para tu despecho? Estoy muriendo cada minuto cada segundo riendo, te quiero.
lunes, 10 de febrero de 2014
El viento
Yo dormido, acurrucado y en un libro apoyado, ha saltado los sueños al lienzo, tal y como pienso, los arañazos de mi encuentro, tras mi cuento quedan callados, travestido el futuro, vestido, disfrazado de presente, gracilmente va apagando los deseos de esta llama, de este impacto y como poco caminando va entre bosques y árboles de lado. Salí del sueño y sin dueño mi consciencia va volando, volando y cayendo como lluvia en tus labios, como un aguacero por dentro de tu abrigo, como una viva vista del testigo que me vio darte un abrazo.
- ¿Quién está llamando? Que no sabe que es de madrugada, ¿Quién está susurrando los tabiques esperando a la mañana?- Dije echando una mirada y con la cara de dormido, hágome gestos divertidos de camino hacia la cama. Aún derrepente un ruido y sobresalta el alma como con un capricho de no dejar marca y escapar de casa.
-Pero no puedo, estoy sumido en una percepción de cansancio, imponente como un golpe de algun brazo e invisible como un fantasma volando raso, otra vez callose con un silbido desgarrado y como podras imaginar, no se que ha pasado, asustado voy por el pasillo, arrastrando el paso como si fuera un cepillo para limpiar el asfalto.- Dije y tal como dije me caigo por pisar el edredón que encima de la mano voy llevando, otro ruido de crujidos cerca del suelo ha venido y ha llamado, como réplica un silbido de animal asalvajado y un escalofrio recorrio mi existencia aferrado a mi edredón de plumas de pato y maniatado con algo de terror por no saber quien me está mirando. Hinqué la rodilla derecha en el suelo de mármol, me incorporé de nuevo y tras un golpe de valor y desenfreno, dudas, es más, sin ninguna gana y para ver quien era me acerqué a la ventana y cuando miré por el vidrio transparente, allí no había nada, solo se escuchó otro llanto intenso y al abrir el cristal en aquella madrugada de oscuridad de aquel frio invierno, otro silbido salvaje, otro arañazo inquieto, miré y no habia nadie, solo un vendaval de aire, un montón de viento, ese era el que silbaba el que me mantenia despierto tan solo el maldito viento.
sábado, 11 de enero de 2014
Paupérrimo
Cortes poseo, heridas y magulladuras, golpes, raspones y arañazos, también conservo el impetú, la ilusión, el homenaje a una vida despiadada como la mia, ¿Cuanto de inútil fuí? ¿Cuanta futilidad la mia? Hice las paces con un mal adornado de mentiras y ya no pude soportar por que no nos conociamos, parecia, yo no queria molestarla y por el miedo que este imbécil tiene, otro más pasaria y otra muesca le regalara con carmín en su camisa y él se ira y yo sin atreverme a verme grande, sin atreverme a decir ni media palabra en aquella cornisa. Todos tenemos miedos, todos los miedos que pudieras imaginar, me invadirian, todos los demás, con misterios están guardados con llaves y tres candados de artemisa, pocas cosas sé, que más me duela el alma, pocas cosas tendré pero el amor por tí no me falla, cuantos versos maniatados, sin decir ni nombres, ni provincias, cuantas ciudades cayeron bajo su escanto, en sus labios, en sus pistas.
Toda la culpa la tuvo Neruda.
Toda la culpa la tuvo Neruda, la culpa de que poco a poco consuma mis horas de sueño para poder escribir otro párrafo.
Amigo y mujer de azahares y flores, mujer y amigo , ¿Que piensan escribir esta noche sin luna allí a lo alto? Seguramente solo esten esperando al sol, a que el cielo de nuevo nazca cual fénix sin su jaula, cual el alma perdonada, cuanto más, brillo en tu mirar. Agazapado, muriendo poco a poco, muy despacio, deshojando flores por el camino, dos muchachos se acercaban con buen paso, se morian las mariposas ruborizadas a su paso, dijo ella
-Anda, que tentar a la suerte y coger este caminito que no conoceré tras esta noche tan espesa, saldremos de nuevo cuando el sol acaricie nuestras pupilas, es más, no andaré un paso malgastado, dormiré con un cuaderno entre mis brazos.-
La culpa toda es de Neruda y de la maldita creatividad que me secuestra en las madrugadas lindantes a despedir el año, que poco hemos cambiado, al menos eso parece. Lo hice con pasión y ella lo sabe, miró hacia la mujer de piel blanca, pelo ocre y unos ojos de un cobalto esmeraldado, ella lo miró y sin decir nada, sabia todo lo que él estaba pensando una y otra vez "Toda la culpa la tuvo Neruda, que me hacia escribir, con la inspiración de sus textos"
Mirar con los ojos tapados
Miro con el corazón, con el alma no necesito la lupa para ver tus mensajes, no necesito cercania para sentir tus miradas, mi vista no vive en el suelo, con el alma miro con los ojos de mi cuerpo, no más allá de tus caricias, sería un ciego si no tuviera sueños, metas, retos o fuerzas, si no tuviera ilusión no serviria ver como un aguila, sin tí llevo los ojos vendados y los labios sellados, llevo los oidos desquiciados de no escucharte, de no sentirte. Cuando miro con el alma apareces, me creces, me naces y me besas, me reclamas y exclamas con firmeza ¡Eres agua de mi río, las capas de mi corteza! Tú ¿Quién eras? La lectora de mis cuentos, los ojos de mis cuentas, el aire que rezuma la locura, lo que el tiempo cura y la retina olvida el corazón jura que jamás lo ha visto y yo sin pistas voy muriendo, sin tu perfume, sin tu lumbre, sin el calor que desprende tus sonrisa, princesa, hablé desde el corazón sin mirar donde escribo pero no soy yo, eres tú, todo lo que quiero que me pase, todos mis motivos.
Solo un sueño.
Casi durmiendo musitó lo más sincero que una persona puede gritar a pleno pulmón, susurró a la almohada improvisada, que se resumia en sus manos entre cruzadas, se disponia a lanzar sus recuerdos.
Sé que has tenido cosas mejores que yo, no he vivido por pensarlo y negando lo que te quise desde un inicio, ya no susurras.
Solo tuvimos una noche de pasión entre sábanas de algodón, pero la lujuria nos hervia en el interior y solo hubo una lucha de miradas una serie de sonrisas, una única oportunidad, la desaproveché porque esa noche no te regalé sexo, ni mentiras, te di mi vida, por el respeto que me daba tus ojos y dime ¿Qué puedo hacer yo? Pues lo mejor que hago es escribir y no quieres leerme, mi boca está cerrada, esto no se publicara lo tengo claro y más claro lo que siento y ahora poco más, no pido disculpas eso sería muy fácil, sin sentido y sé que aunque no tenga la culpa, voy en tu busca y cuando te encuentro vuelvo a despertar y ¿No es verdad que hacemos lo que hacemos, yo para no caer a la soledad del averno y tu para cortar la cuerda que me puede sujetar? Soy como bien dices un mortal, y por supuesto un cansino con todo lo que escribo y demás pero yo te escribo poesias porque de otra forma de ti no puedo hablar, ¿Qué más da? Si todo es mentira, solo estoy soñando, estoy surcando por los cielos y tú no sabes lo que te quiero si no nunca te alejarias de este infeliz. Que poco nos guardamos, tu escudo seria mi cadáver en el aliento final, sé que el que llora aqui es el poeta, pero no lloro por cobarde, lloro porque contigo era valiente y me lance al vacio con los ojos tapados confiando en ti y en mi caida libre te diste la vuelta y empezaste a caminar, ya no importa, lo hecho, hecho está, pero que te olvide, eso es muy diferente, por eso te respeté constantemente y no te besé por miedo a que tus ojos no me miraran más, me estoy pasando del límite de mis sentimientos, del agua de tus ojos de las lágrimas que me borraste y del desenlace final, esto no tiene segunda parte, tampoco ni mentiras ni verdad, es el sueño de un poeta que el la tercera frase empezó a dormir que todo esto es inventado pero sucedio en realidad.
Marcos López