lunes, 9 de abril de 2012
9. Mis mentiras
Marqué tu número de memoria y no me atreví a llamarte, ¿Para qué? Para llevarme otro chasco mejor pensado, veamos, ¿Siempre hablando de amor, Marcos? No, siempre no, solo hablo de vivir o de morir pero de una forma mayoritariamente sana, no sana de salud si no de bienestar, para mí y para los míos, y como tú fuiste mía quiero lo mejor para ti aunque ahora seas de otro y nadie te impida acariciarle, parece que no te merezco, pero no, yo soy diferente y antes de quererte a ti estoy yo, por supuesto, me he dado cuenta tarde, no voy a cambiar porque tú quieras un cuerpo mas esbelto y no voy a derrochar mas lagrimas, o sea no pretendo cambiar pero si amarte, aunque te vayas y me dejes solo, ¿Crees que te espero? No, ya, no, te amare por supuesto pero esperarte nunca más, y aunque ame a otra con todo mi cuerpo no te olvidare porque te llevaste un trocito de mi felicidad y eso no vuelve, no vuelve como tú, no vuelve como esos besos que me dabas, ya no vuelve y si vuelve no me importa, porque tendré que olvidarte tarde o temprano ¿No? O si no, tampoco importa, ya no me importas aunque en realidad te siga amando con todas mis fuerzas y no me importa que te preguntes como fue que escribí este texto después de tres años pensando en nosotros, eso no me importa, porque aunque el primer amor fue primero, pienso que fue banal y como lo banal se rompe en mil pedazos un 22 lo golpeaste con todas tus fuerzas y la unión se hizo añicos ante mis pies que no lo creían, yo tampoco me lo creo y no me creas si te digo que te odio o si te menciono que nunca te ame porque estaré mintiendo como un bellaco, y bueno también te miento ahora, al decirte que nuestro amor fue vacio, vacio soy yo que aun me pregunto qué hice mal para que dijeras adiós, vacio fui yo, que al pensar que la distancia nos unía, me equivocaba, pero estoy seguro de que si viviéramos pared con pared nunca te podrías haber enamorado de mi por eso le doy gracias a la distancia y miento de nuevo preciosa, pues en la distancia, esa enemiga que maldije tantas veces y mis lagrimas amargaron su pronunciación, ¿Quieres que te mienta? Pues te odio, y si me quieres te odiare aun más y mas cuando te hayas ido, esos son mis mentiras princesa… mis mentiras y tus sonrisas en mi cabeza
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario