Miro con el corazón, con el alma no necesito la lupa para ver tus mensajes, no necesito cercania para sentir tus miradas, mi vista no vive en el suelo, con el alma miro con los ojos de mi cuerpo, no más allá de tus caricias, sería un ciego si no tuviera sueños, metas, retos o fuerzas, si no tuviera ilusión no serviria ver como un aguila, sin tí llevo los ojos vendados y los labios sellados, llevo los oidos desquiciados de no escucharte, de no sentirte. Cuando miro con el alma apareces, me creces, me naces y me besas, me reclamas y exclamas con firmeza ¡Eres agua de mi río, las capas de mi corteza! Tú ¿Quién eras? La lectora de mis cuentos, los ojos de mis cuentas, el aire que rezuma la locura, lo que el tiempo cura y la retina olvida el corazón jura que jamás lo ha visto y yo sin pistas voy muriendo, sin tu perfume, sin tu lumbre, sin el calor que desprende tus sonrisa, princesa, hablé desde el corazón sin mirar donde escribo pero no soy yo, eres tú, todo lo que quiero que me pase, todos mis motivos.
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