viernes, 30 de agosto de 2013

El mensaje de sus alas.

Y un pajarito se acercó a mi ventana, donde sentado esperaba, el paso de las horas y el paso de los dias, con mi taza de café fria, por la lentitud de dar sorbos sin ritmo, por doquier aparecian sus plumas anaranjadas y blanquecinas.
-¿Qué le cuento señora golondrina? Usted me dirá que surca los cielos y anhela hablar con su voz femenina, no me escriba poesia,  no me la merezco, hable que yo le escucho y no por cortesia, pues solo tengo un cuenco, miles de palabras y solo una vida, dígame, pajarillo que nada en los cielos con la niebla de amiga y el sol de compañero en su incansable travesia, no revolotee por mi habitacion vacia, y no me hable del querer si es querer de mentirijillas,
-No te hablo sin querer de poder decirte mil cositas ¡Cáspita! -Exclamó con su voz de mujer, dulce y cristalina. -Queria decirle señor poeta que a la poetisa que ama sin mesura está sumida en la locura buscandolo por las avenidas, calles y esquinas, que no sabe donde va ni sabe cual es el dia, que no sabe donde ira si no lo encuentra poeta de piel nata y ojos carbón, con sofocos del corazón que su escondite de papel la mata en una lenta agonia -Dijo la golondrina llevandose las plumas al pico y tapando los ojos para no ver la reacción de poeta con valia.
- Dime pajarito de alas canela ¿Eso decía? Y ¿Por qué no buscó en las arenas de su corazón donde ella me tenía? ¿Por qué habló contigo si los motivos omitian? No pienso rendirme y le escribire las noches de todos los dias y en las tinieblas suspirare por sus abrazos de especias dulces de susurros que un servidor agradecia y correré por los pasillos de sus costillas para pintar a pincel formas de querer desconocidas, si, eso hare mi plumosa amiga, no me separarè de ella aunque me cueste la forma de escribir o la forma de vivir con mil salidas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario