miércoles, 28 de agosto de 2013

Como siempre, tú

Con la lección de la costumbre bien aprendida, se desnudó entera en su cuarto, con la parsimónia y la lentitud del conocimiento de que las horas en la madrugada tardan mucho más en pasar si estás despierto, ella lo estaba, apiló la camiseta y el sujetador en la repisa donde todos los bártulos y peluches se encontraban como en una gran familia, los pantalones en el suelo delicadamente tirados junto la alfombrilla de pelos blanco roto, beige y verde botella, dentro de los pantalones hechos un nudo metafórico se encontraban los botines de baloncesto altos de colores llamativos y las bragas de dibujos de robots de colores, se sentia libre y sin pensar en otra cosa que no fuese ella, cogio sus calzonas blanco nata con lineas cobalto y una camiseta ancha de colores anaranjados tirando a colores arena y marrón claro, ya bien comoda, agrupó su pelo en una cola, una catarata de oro en hebras, que le tapaba media espalda.

¿No es más cierto?
Que supones que te quiero
Y no me cuesta esfuerzo
De quererte sin quererlo

¿Por qué hablas mucho menos?
Me voy por donde vine
Porque no sabes lo que hacemos
Si hablamos de nuestro decline

Sujetó su papel cartulina y quebró esa felicidad pintada, tú, ¿eres? No sé quien soy en serio, pensó en él de nuevo, en las sábanas de colores anaranjados de melocotón en temporada, ella encerrada en una cárcel metafórica, en su mente, apilando recuerdos en palés irónicos de sus abrazos, lo único que no hablaba de su novio actual, habló de un poeta que en su momento  fue el corazón que le servia de sonajero para dormir dándole calor en enero, que bonito, que el amor nunca se olvide, seguia enamorada y el poeta escribiendole poemas sin atreverse a decirle todo y él no sabe, que no hace falta un texto extenso para decirle amor.
Por eso no le escribe, bien por eso se calla, pero es imposible sentir lo que ella siente entre la locura de dejarlo todo y la cordura de la seguridad del tener un sujeto que le regale besos, pero y ¿Los versos? Que le daban la luz, ¿Dónde están esos párrafos?

Escapé, por las rejas de su cara
Derramé sus sollozos
Pero es por los versos que declaran
Que me quiere, pintado en sus ojos

No te olvidé,
mas no puedo olvidar todo
No soy nunca libre
Porque eres mi futuro en mi modo

Se consumió entre sus sábanas y su sueño, dejó de escribir, y dejó este texto incompleto, sin final aparente.

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