Como siempre, quitándose los zapatos delicadamente a un ritmo lento, deshaciéndose de los pantalones y calcetines en la silla colindante a la estrecha cama con sábanas escarlatas y anaranjadas, no piensa todo lo que hace es seguido sin echar cuenta a sus actos apenas, como un autómata.
-Acompañó un verso de tus alas, lleno de miedo las salas, vacias, solo con unespectador, que frágil soy en el mar de inquietudes, esperanzas rotas, olvidos, rencores de amantes sin cara, ni alma, ni nombre.- Tomó un vaso de referencia para encerrar sus pensamientos en metro y medio de sofá de cuero azabache.
Pensamientos de ruidos, sin lógica, nueve metros cuadradros de verdades en un solo cerebro, apilados, atados en grupos de manojos, como bártulos innecesarios, como suciedad presente en una calle abarrotada pero omisa.
Yo soy mi yo y mis nuevos ejemplos de cortesia, un abrigo de piel no me va a demostrar tu alma, tu alma Marcos, de siempre, ¿Te conozco?
-Callaos, por favor, no soporto más chillidos, más gritos, más voces sobrias, no aguanto más mis trámpas.-Dijo el poeta para dormir, en una cálida madrugada sin nadie, gracias.
miércoles, 28 de agosto de 2013
De nuevo, yo
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario