viernes, 4 de mayo de 2012

12. Relato de primavera

Mayo llama a mi puerta, y sonrío, llama a mi puerta junto con el sol de la mañana, de la mañana y mis ojos incrédulos de testigo. -Ay, poeta romántico, tan romántico y tan indeciso ¿Pisas por mi sombra?, pisa por mis pasos, que bonito el color del viento en un atardecer naranja, naranja como la pintura con la que escribías nuestros nombres para siempre, el tiempo y la lejanía fue nuestra erosión, la erosión de nuestros días, ay, poeta romántico, romántico de corazón y cuerpo en silla, romántico de libretas y de grafito escapándose entre las manos de un lápiz numero 2 ya olvidado, olvidado como estos escritos o aquellas poesías. Dame un abrazo, pedí a mi texto y creyendo que lo resolvería asome la cabeza e inspire el día, que día y que noche, que noche y que penumbra, que oscuridad envolvente, que destellos en mi pecho y mis letras con tus palabras rotundas. Poeta de millones de letras, letras y miles de cuartetas, de sonetos, de metáforas inquietas, poeta, ¿No me reconoces? Si te abrace en días de tormenta, poeta, escribes letras, y yo intento dar voces pero dentro de esta sala, no encuentro respuesta, rímame poeta, rímame con cada una de tus frases, cada una de tus pinceladas en el folio, cada una de mis vueltas. Expreso mis textos en español, castellano, de mil maneras, anhelo tu posible saludo y tu improbable despedida, que bonito tumulto, que amplio tus gustos, y que triste mis asuntos, poesía del poeta en paso, con el cuerpo decaído y el entrecejo bajo, que pena de tu marcha, y mi huida tras tu destello, que bello tu sonrisas y mis lagrimas, tu espinas y mis heridas en mi cuello.

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