domingo, 25 de octubre de 2015

En tu fuego

El fuego seco de tus palabras acaban con mi cauce y con el viento que sopla, se alimenta de madera de nogal, de los pinos caidos, de los labios que murmuraban detrás de la puerta.
Te aseguro que me inundo y ahogo mis raices por contarte, que si viviera de tu humo, fuego intenso de tu cuerpo, no detendría el quemarme.
Con tus ojos color otoño y tus cabellos de brillante cobre. Vas quemando mis bosques con tal llamarada, que siniestro me hallo si te evades de mi cama.
No puedo vivir sin tí, mas no deseo ese destino, tu me haces escribir pero también me matas con tus labios ígneos.
Caminas entre mis ramas y mi afluente se evapora, porque estar contigo a solas es como si te roban el alma pero sin que atisbes nada.
Que si lloras se apagan tus llamas y si me amas que me quede como estaba, porque tu me consumes a la vez que me calmas.
Es el fuego seco de tus palabras que me evapora pero me ampara como
un candil en la noche, como un ave y sus alas. Como un cuento y su broche, como las llamas de nuestra cama.
Llevo todas las extremidades calcinadas, viento alimenta tu salamandra de ascuas llameantes. Eres alcohol que tu boca desprende, eres dolor y firmamento. Eres mi chispa más latente, el vapor de humo intenso, el verso de mi locura, sangre de gasolina pura. Mientras muero en tu fuego.

No hay comentarios:

Publicar un comentario