lunes, 8 de abril de 2013

Ahora ¿Qué?

Con lápices de cera, dibujó en la pared donde el vino de cartón era su único compañero, no importan las palabras que sus manos pintasen, daba tragos aleatoriamente, huia del agobio del rencor humano, arremetia con la fuerza de un empujón de viento huracanado hacia sus manos y caia al suelo, no podia escapar de la calle, junto sus bártulos, sus baratijas encontradas entre contenedores, sus ceras de colores cálidos, se armo de valor y se levantó dispuesto a cambiarlo todo, ella fue su perdición, la pasión le traicionó.
-¿Quien derramó la ilusión preciosa? Ya no me siento como un niño, ahora miro al suelo por las palabras expiradas de sus labios, el vapor donde vivo, dame el calor de tu aliento, no pongas como ejemplo al vagabundo que llora en tinta, ¿Quién eres, amada? ¿Qué pretendes? No tiene notoriedad la vida que me regalaste y robaste como una burda ladrona y vuelves con las sonrisas.- Me dice.
-No quiero hacerte daño amor,- con la risa tan cruel y misójina, con otro cogida del brazo,
Nisiquiera me huelo lo que pretende si me quiere lanzar la bomba atómica del desdén y la excitación cortada con excusas, no quiero que me des estímulos falsos, ya no eras tú, la que me amaba tras la pared donde pintaba y la tiza se desvanecia como el tiempo y el resto de polvo que se dejarón eran los putos recuerdos, princesa.
Adelante, hiéreme y sal de mi vida, háblame de lejos, rompe lo que me queda, después corre y bésale de nuevo, mis llagas están a flor de piel, y tu miel esta degustada por otro pardo, voy mirando abajo y no lloro por llorar si no por lo que traigo, te ame y te amo, márchome si mi alma esta de luto, al mirar tus marrones ojos, mirando otros luceros sin aniridia y me fui sin mediar palabra.

No hay comentarios:

Publicar un comentario