domingo, 10 de marzo de 2013

Tu esperanza.

La acera está mojada, empapada de agua de lluvia, la oscuridad me cobija, aderezada su hospitalidad con una pizca de silencio y un rayito de una farola lejana, las muescas de los adoquines estaban desgastadas por el trascurso de los años, el otoño empezaba a llorar de nuevo, con furia, embravecido, un soportal me sirve de escudo, la llovizna, pura paradoja, contra más mojaba el cuerpo, más frio soportaba y no me rendía, por lo único que me unió a ti.
Ella confiaba en mi ¿No crees? Sin dudas estoy dudoso, la confianza que ella me prestó está quebrada por los besos de sus labios, estoy un poco verde pero no es por eso por lo que ella aportó su confianza, era porque pensaba que yo tenía la esencia, la esencia de escribir, no una historia, ni un relato, yo no valgo para eso, solo admitia que no escribia con la mente, los renglones no me los dictaba el seso, ella sabía que las frases que escribía hacian mutis por mi boca, no desde la cabeza, si no desde el pecho, y me volví fuerte, me volví sin miedos, porque no es la forma de escribirte, es la forma en la que tú, llorabas mis versos y no es inmoral o indecente, que tu cuerpo esté de frente y mi poema al medio, que mis renglones sean diferentes, a la verdad, de mirarte y pienso, que si tengo que pensar, he de pensar colindando contigo en mil aspectos, si me quiebro hare cosas de poeta y caballero, escribirte sin mesura cada uno de tus huesos, no estoy orgulloso de esto, solo tú me diste la esperanza, que el tiempo alcanza, sin ser nuestro, no me importa lo prometo, estoy callado ya por dentro no puedo pensar sin tu silencio, no puedo escribir miles de textos, por que me voy y no lo intento, intentó que derramara silabas y verbos, pero no es derramar por derramar pues ya no me vendo, es repetir a que aspirar ya estando muerto, o elegir si respirar con el aire de tu recuerdo, ya no soy poeta ni escritor, pues estoy sin aliento, me robaste todo, hasta el papel de mi vida en este gran teatro, hasta la fuerza de la esperanza en mis relatos, estoy contento, aunque sé que sin ti no será lo mismo, si me leyeras me comprenderias sin fallo de atisbo, que solo sucedes en mi vida, solo sucedes en mi abismo, solo apareces como un ángel y acabas con mis escritos.

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