A veces el amor no es recíproco, a veces nos desnudamos antes de tiempo y el alma acaba cogiendo frio, a veces, a altas solo nos miramos de reojo y nos damos la vuelta.
En la cama, a veces la jaqueca y la borrachera de palabras nos derrota. A veces desistimos de lo que deseamos por el miedo ciego.
Venimos a morir pensé, entre trago y trago, venimos a ser los que queramos ser, incluso si eso implica no ser nosotros mismos.
Hace mucho que no escribo en prosa, quizás la poesía esté estropeada, pero yo, soy este, con mis fallos y mis aciertos, con mis ganas de mirarte, con mis letras encadenadas.
No sabría las coordenadas de tu rostro, quizás lo toqué a oscuras, pero ¿De qué sirve el texto si te escribo y no tienes la dedicación de leerme?
domingo, 31 de enero de 2016
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario