Confia en mí le dije, me preguntó, ¿Tú quién eres? Y por supuesto le contesté con un estímulo, de empezar a caminar hacia delante, con un paso firme.
-¿Qué hace que sigas adelante solo, sin nadie? ¿Cómo es posible que los lazos de la vida nos atrapen y que nunca escapemos de los grilletes que nos atraen a solo vivir, intentando no morir por aquellas calles? Yo no tengo miedo al morir, le dije como respuesta súbita, no tengo miedo a lo que pueda suceder, no tengo miedo a nadie,
-Pero, ¿Cómo? ¿Por qué?-Preguntó el cuerpo incrédulo y derrepente la respuesta fue inminente,
-¿No lo ves? Yo confio en tí, en tí entre tanta gente, vamos los dos de la mano, sin soltarnos jamás, porque tu das los pasos que yo no puedo, yo te guio por la senda de la vida, saltamos los dos juntos y luchamos la misma guerra, porque yo soy tú y tu eres el individuo que escogí, por eso, confia en mí.
Ya no andaba solo, ya andaba con sus zapatillas de deporte, por la cuerda floja que representa la vida, vamos saltemos al vacio, tu y yo, nosotros en tí y despierta, tienes que tener fè, tienes que ser fuerte, que tu alma soy yo, tu cuerpo es la alianza, no hablamos de personas, hablamos de cuerpo, alma, confianza.
sábado, 26 de octubre de 2013
Cuerpo, alma, confianza
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